Oí decir a alguien una vez que en el jazz, las notas que tocas, son igual de importantes que las que dejas de tocar.
Si hay un músico de jazz que ha llegado al fondo de esta cuestión es sin duda Miles Davis.
Esas notas que se «piensan» pero no se tocan, cargan de energía el silencio, hacen continuar el discurso musical a lugares más profundos…
Chick Corea decía que se ha hecho poco ejercicio de transcripción de los solos de Miles, en particular de los que tienen grandes espacios y que en esos solos, hay grandes lecciones de sabiduría.