En 1982 estos dos caballeros grabaron un álbum tremendo que fué ampliamente elogiado por la crítica, destacando principalmente la química perfecta entre ambos y la capacidad de sostener el interés sin una sección rítmica completa.
Joe Pass señaló que tras tocar sólo seis compases, quedó claro que eran el dúo ideal.
Un álbum con swing natural, disfrutable, lírico y con un sonido envolvente y cálido.